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Cómo la gastronomía española conquista el mundo a través de Eat Spain Drink Spain

Gastrolabweb señala que también habrá propuestas de mestizaje, como un maridaje de cocina asiática con vinos españoles en Asian Bay.

Cómo la gastronomía española conquista el mundo a través de Eat Spain Drink Spain

Según informa Gastrolabweb.com, la segunda edición de Eat Spain Drink Spain llevará menús especiales, catas y promociones a restaurantes, bares y tiendas de Ciudad de México, Estado de México, Cuernavaca y Los Cabos. La iniciativa se celebrará del 21 de septiembre al 4 de octubre y busca acercar al público mexicano productos españoles con garantía de origen y trazabilidad. Para quienes seguimos la cocina catalana desde Barcelona, la noticia interesa menos como agenda local que como ejemplo de cómo se está contando la despensa española fuera de nuestras fronteras.

Dos semanas para probar España fuera de España

La propuesta reunirá a más de 30 establecimientos y combinará menús degustación, cenas maridaje y promociones vinculadas a productos y bodegas españolas. Entre las firmas mencionadas figuran Bodegas Protos, Bodegas Borsao, CVNE, Aceite La Española, Aceite Carbonell y Espinaler, un abanico que recorre vino, aceite y conservas, es decir, algunos de los pilares de una despensa que se entiende mejor cuando se sigue el producto desde su origen hasta la mesa.

El planteamiento no se limita a los restaurantes de cocina española tradicional. Gastrolabweb señala que también habrá propuestas de mestizaje, como un maridaje de cocina asiática con vinos españoles en Asian Bay. La razón principal radica en presentar el vino y los alimentos españoles como elementos capaces de dialogar con otras cocinas, no únicamente como acompañamiento de una paella, unas croquetas o un plato de embutido.

Ese matiz resulta importante. La identidad gastronómica no se conserva encerrándola en una vitrina, sino explicando qué hay detrás de cada ingrediente: una denominación de origen, una técnica de elaboración, una variedad de uva o una forma concreta de salar, curar y conservar. Igual que en una fonda catalana la textura de una picada depende del orden y del grado de majado, un menú de este tipo puede ser una oportunidad para entender la despensa española sin reducirla a una colección de tópicos.

Qué propuestas aparecen y qué conviene comprobar

Entre los menús citados se encuentra el de Ajoblanco, planteado con cuatro tapas o pinchos y dos vinos de degustación. Las opciones mencionadas incluyen croquetas de jamón, chistorra frita, un pintxo de solomillo con espárragos al ajillo y cogollo con boquerón y fresa. La combinación reúne fritura, brasa o plancha, salazón y elementos vegetales, una secuencia que permite observar cómo la grasa, el vinagre, el ajo y el vino van modulando el conjunto.

Ahora bien, el propio enfoque de la noticia obliga a leer con cuidado la palabra «accesibles». El material disponible presenta la iniciativa como una forma de acercar determinados menús y promociones al público, pero no detalla precios concretos ni las condiciones de cada establecimiento. Antes de desplazarse, lo sensato será confirmar directamente qué restaurantes participan, qué incluye cada menú, si la bebida está incorporada y si es necesario reservar.

También conviene distinguir entre una promoción gastronómica y una certificación de autenticidad. Eat Spain Drink Spain pretende poner en valor productos con garantía de origen y trazabilidad, mientras que la experiencia final dependerá de cómo cada local interprete esos ingredientes en cocina. Fijaos, por tanto, en si el menú explica el origen del vino o del aceite, y en si el producto aparece integrado en una elaboración con sentido, no como simple reclamo.

Un mapa útil para entender la cocina española

La iniciativa llega en un momento de reconocimiento internacional de la gastronomía española, según el enfoque recogido por Gastrolabweb, y se presenta como un puente entre historia, tradición e innovación. El interés para el lector barcelonés está precisamente ahí: observar cómo se traduce la cocina española cuando cambia de territorio, qué elementos permanecen y cuáles se adaptan a otros hábitos de mesa.

Para quienes estén en México durante esas fechas, la recomendación práctica es sencilla: escoger el menú por el producto que se quiere conocer —un vino, una conserva, un aceite o una tapa— y no únicamente por el nombre del restaurante. Así se podrá seguir mejor el hilo entre terruño, elaboración y plato, que es donde una promoción gastronómica deja de ser escaparate y empieza a convertirse en cultura alimentaria.