700 Milles: una apuesta por la gastronomía catalana y la música en vivo en La Rambla
Time Out Barcelona ha cazado la apertura de 700 Milles en plena Rambla, un nuevo local que se vende como escaparate de cocina catalana y mediterránea con música en directo.

Suena a maridaje forzado en una calle ya saturada de turistas, pero el enfoque de producto de proximidad y bodega catalana me pica la curiosidad. Antes de subir el pulgar, toca comprobar si detrás de la fachada naval hay escandallo o solo cartón piedra.
La propuesta: cocina de payés con hilo musical
Según ha trascendido, 700 Milles se instala cerca de la estatua de Colón con una carta que tira a la cocina tradicional catalana y mediterránea: tapas, menú de mediodía y carta de vinos catalanes. La idea de mezclar recetario de toda la vida con música tiene su aquel — en Barcelona hemos visto locales morir en el intento de hacer las dos cosas a la vez y terminar convertidos en bar musical con croquetas de plástico.
El espacio, por lo que se cuenta, recupera elementos navales históricos de la ciudad. Aquí es donde afino el oído: la decoración temática en la Rambla puede caer fácilmente en el souvenir gigante, a tres minutos del port. Si el rollo marinero está bien ejecutado y no parece un parque de atracciones, sumará puntos; si es cartón piedra con redes de pesca y nudos de atrezo, lo penalizaré sin piedad.
La Rambla como campo de batalla
Pongamos las cartas sobre la mesa: abrir un restaurante de cocina catalana tradicional en La Rambla, hoy, es una declaración de intenciones. O tienes un producto sólido que justifique el flujo de guiris y barceloneses por igual, o te comes un ticket medio que no cubre ni el alquiler. Los que curramos en esto sabemos que la rotación de mesas en esa franja exige cocina rápida y sala con reflejos — no es el terreno natural de una carta pensada para el cliente de toda la vida del Born o Gràcia.
Por ahora, lo único que tengo claro: toca pasarse, pedir el menú de mediodía y comprobar si el escandallo aguanta. Si la bodega catalana tiene chicha —sumoll, garnacha del Penedès, monastrell bien puesta— y las tapas saben a cocina y no a quinta gama, 700 Milles puede ser una sorpresa. Si todo es fachada y ruido de atrezzo, se sumará a la larga lista de aperturas que en seis meses buscan traspasador. De momento, queda apuntado en la ruta.